Poema a Doña Desideria Perez

Hoy por ser el Mes de Lempira deseo honrar a Doña Desideria Perez una mujer Lenca humilde de gran talento artistico:

Desideria mujer Lenca buena
hija de Lempira y de los pinos
hermana del quetzal y del jaguar
te arrulló en tus sueños el Sumpul
te cobijo la niebla de la Campa
y en su cañones viste reflejados
tus sueños y se forjo en ti
tu alma de artista
con tus manos mágicas

Desde tus primeros pasos te inspiro
el olor a arcilla y busco tu alma
en la alfarería darle al mundo esperanza
y con el rojo de la tierra
vestigio de la sangre de Lempira
derramada en nuestro suelo
decorar y dar vida a tu creación

Te imagino entre pinos milenarios
con tu frágil carga a cuestas
guiada por un sueño y por tu ideal
de verte un día sonreír
con tu vestido nuevo
y una mañana y quizás
entre la brumas ver venir
a tu príncipe Lenca
compañero de sueños
de sangre pura y real

Hoy tu creación,
forjada en tus manos Lencas
de mujer
adornan el mundo
y dan inspiración
y sobre todo honran
la tradición milenaria
de un pueblo que vibra
y si escuchamos quedamente
en los cantaros
podremos escuchar voces antiguas
y el clamor
de nuestros padres Lencas
y la vos de acero de Lempira
que nos motiva a vivir y a
defender, nuestra patria
y nuestro ideal de libertad

Desideria, camina y vive,
sigue en tu senda con el
fervor de siempre
bendiga Dios tu amor a la tierra
y tu creación

Juan Carlos Torres, Salem Oregon Julio 2010

Esta es la historia que me conto mi amiga Desideria y que me inspiro a escribir el poema.

Doña Desideria

Un kilómetro al sur de la ciudad mágica de La Campa Lempira, donde el tiempo parece haberse detenido hace mucho tiempo, en una tierra de sueños donde si pone atención se puede escuchar voces Lencas y su eco en la cerámica roja hermosa, vive doña Desideria Pérez una buena amiga con una gran sonrisa y las manos mágicas. Una artesana maestra de las formas antiguas de la alfarería Lenca.

Doña Desideria mira mis ojos y me dice, con su eterna sonrisa amable de una persona con un gran corazón, que ella comenzó a trabajar la cerámica cuando tenía 12 años de edad. Cuando niña jugaba con el barro todo el tiempo haciendo sus propios juguetes, ollas y sartenes que formaba con las manos para jugar de cocinar con sus amigas. Su padre, un fabricante de cerámica, le dijo un día que si ella aprendia a hacer la cerámica hermosa que la llevaría a Santa Rosa de Copán al mercado local a venderla para poder comprar un vestido hermoso.

El día finalmente llegó y Desideria y su padre tomaron el largo camino a Santa Rosa de Copán, un viernes a pie. Era un camino tortuoso, a través de las montañas llevando a sus espaldas la cerámica frágil junto con sus esperanzas de venderla en Santa Rosa.

Después de 12 horas de marcha llegaron a Río Grande, un pequeño pueblo más allá de la ciudad de Gracias, donde pudieron descansar. Al día siguiente, al amanecer, después de un rápido desayuno de café y pan continuaron su viaje a Santa Rosa de Copán y al atardecer acamparon en las afueras de la ciudad. El Domingo por la mañana hicieron su entrada a Santa Rosa de Copán. Era como magia, dice. Vendieron su cerámica y doña Desideria de doce años, se puso su vestido de ensueños y después de eso dedico su vida a la fabricación de cerámica para ganarse la vida.

Hoy en día, Doña Desideria ocupa su tiempo en la fabricación de cerámica, dando clases de vez en cuando a los estudiantes de Gracias, Santa Rosa y San Pedro Sula y jugando y enseñando a su nieto la artesanía.
Su hermosa cerámica se muestra por todo Honduras en hoteles cinco estrellas como el Hotel Sula y el Edificio Municipal de La Campa. Recientemente diseñó una escultura hermosa de cerámica para el nuevo Hotel Camino Real Lencas en Gracias.

Juan Carlos Torres, Salem Oregon Julio 2010

M o r e   i n f o
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